Ferro 1918

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Un descenso cocinado en los escritorios de la Asociación

El 16 de junio de 1918, por el torneo de Primera División de la Asociación Argentina de Football (AAF), Columbian visitó a Estudiantes de Buenos Aires y fue goleado por 4 a 1.

El resultado no sorprendió a nadie, ya que la campaña del equipo de Barracas era catastrófica: de los nueve partidos disputados hasta el momento, no tenía triunfos, había empatado un partido y perdido los ocho restantes. El torneo de la AAF determinaba dos descensos en un torneo de 20 equipos que se enfrentaban todos contra todos en una rueda.

Hasta ese momento, Columbian iba último cómodo con 1 punto, Argentino de Quilmes tenía 2 (con un partido menos), mientras que San Lorenzo y Tigre reunían 5 puntos.

Columbian iba último en el torneo que peleaban Racing, Estudiantes LP, River, Sportivo Barracas y Boca

La organización del torneo hacía que no necesariamente todos los equipos tuvieran la misma cantidad de partidos jugados, ya que los clubes que iban avanzando en las Copas que se organizaban paralelamente, podían ir postergando los partidos del campeonato. Además, la condición de local o visitante era sorteada sin ningún ordenamiento (como ocurre hoy, donde se va alternando la condición) al comienzo del año al fijarse el fixture, y para Columbian tuvo la particularidad de que debió jugar en condición de visitante ocho de los primeros nueve partidos: justamente, los ocho que perdió. Por lo tanto, si alguna esperanza tenía el equipo de Barracas era que de los diez partidos que restaban, ocho serían en condición de local.

Por su parte, Ferro, cumplía una discreta campaña, pero estaba alejado de los puestos de descenso: tenía 8 puntos sobre 9 partidos jugados.

El equipo de Caballito venía cumpliendo incluso algunas actuaciones destacadas, como la ajustada derrota ante el luego campeón invicto, Racing, a dos minutos del final.

Una tibia reacción

Casi un mes más tarde, el 21 de julio, Columbian recibió a Huracán en el segundo partido jugado como local y logró su segundo punto, producto del empate 1 a 1, en un juego caracterizado por el juego brusco. En el fondo de la tabla, Columbian y Argentino de Quilmes sumaban 2 puntos, lejos de San Lorenzo, Tigre y Estudiantil Porteño, que tenían 7.

En ese partido contra Huracán debutó el forward Héctor Olivieri, proveniente de Uruguay, y que sería determinante en la lucha por el descenso, tanto por su aporte futbolístico como por lo polémico de su pase e inclusión en Columbian, desde mitad del campeonato. Por lo pronto, en su debut, Olivieri marcó el único tanto de Columbian.

Por su parte, Ferro comenzaba a preocupar a sus simpatizantes, con sendas derrotas, una goleada 7 a 1 ante Independiente el 23 de junio, y el mismo 21 de julio por 3 a 1 ante Defensores de Belgrano. Mantenía así 8 puntos, con 6 de ventaja sobre Columbian y Argentino de Quilmes, pero un partido más jugado.

En la siguiente fecha, jugada el 28 de julio, Columbian visitaba a uno de los animadores del torneo, San Isidro. A pesar de las diferencias entre ambos equipos, Columbian mantuvo el empate en uno hasta el minuto 77, cuando los locales lograron desnivelar para llevarse el triunfo.

Columbian quedaba con 2 unidades, mientras que Argentino de Quilmes lograba 3, producto de su empate con Gimnasia (LP). San Lorenzo y Estudiantil Porteño, con 7, mantenían una holgada diferencia con los dos equipos condenados hasta entonces.

De todas formas, si bien el cuadro de Barracas continuaba sumido en la última ubicación de la tabla, se empezaba a avizorar una tibia reacción.  Por su lado, Ferro acumulaba la tercera derrota en fila perder 2 a 0 como local ante Estudiantes de Buenos Aires.

Primera polémica: el partido Columbian vs Gimnasia

La siguiente parada era el 4 de agosto en Barracas ante Gimnasia (LP), que venía de ceder un punto ante el otro colista, Argentino de Quilmes. Más allá de esto, el equipo platense era favorito, pero Columbian ganó su primer partido y en forma contundente, por 3 a 0.

El partido estuvo envuelto en todo tipo de polémicas: según la crónica del diario La Argentina, antes de iniciarse el partido, “circulaban rumores de que Columbian debía ser el vencedor del encuentro por haberse así resuelto con anterioridad al match”. Agrega la nota que Gimnasia jugó sin varios titulares y con evidente desgano.  Para culminar, Columbian abre el marcador mediante un tiro penal concedido por el juez a los 10 minutos, mientras que a los 25 minutos el mismo no concedió un gol a Gimnasia por una pelota que había cruzado la meta del equipo de Barracas.

La crónica de La Nación coincidió en que Gimnasia no jugó con el debido entusiasmo, menciona el gol no cobrado a favor de Gimnasia (con la diferencia que lo sitúa antes del primer gol local) y señala además un penal no cobrado para el equipo platense.

A raíz de lo que consideraba un arbitraje parcial, Gimnasia protestó ante la AAF por la actuación del juez, Calixto Gardi. La carta de protesta no escatimó en críticas hacia el juez: “Con jueces que proceden con el descaro del que ahora nos ocupa, se hace imposible la realización de los propósitos que inspiran a las más altas autoridades de la AAF; y este club al elevar su más formal protesta por la insólida actuación del señor Gardi, confía en que el consejo superior sabrá colocarse a la altura que las circunstancias obligan si se quiere evitar en lo sucesivo acontecimientos de mayor gravedad y trascendencia. El señor Gardi, como juez, ha dejado de ser una garantía para este club, y quien no tiene suficiente talla moral para imponerse con la autoridad de fallos insospechables, no sólo perjudica con el desprestigio propio, sino que amenaza también arrastrar con su caída a la institución que libró al correcto y leal desempeño de sus funciones, una misión que a nuestro juicio no ha sabido valorar ni merecer”.

Como Gimnasia envió la carta a los principales periódicos, además de a la AAF, la respuesta del juez Gardi no se hizo esperar.  De idéntica manera, el referí solicitó derecho a réplica en los diarios para publicar su defensa enviada a la AAF. Su respuesta fue al corazón de la polémica, al hacer referencia a la dudosa actitud de los jugadores de Gimnasia en el partido: “En la acusación he creído ver una mala defensa de un club que no acierta a conseguir de sus jugadores que defiendan los colores ante apreciaciones demasiado conocidas que corren como venticellos por todos los clubs y que yo no he podido recoger por respeto a la institución que hoy me calumnia. El club Gimnasia y Esgrima de La Plata ha debido preguntar a sus jugadores cuáles fueron las verdaderas causas de la derrota, en la seguridad de que si ellos respondían con la sinceridad que podía esperarse, habrían encontrado cosas demasiado raras o por lo menos demasiado incomprensibles en este asunto.”

Argentino de Quilmes volvió a empatar, esta vez con Estudiantes de Buenos Aires. Así, Columbian y el Mate quedaban con 4 puntos en el fondo de la tabla. Una nueva derrota de San Lorenzo, en manos de Boca, lo convertía en el rival más cercano en la pelea por el descenso, ya que tenía 7 puntos, pero con un partido más que los colistas.  Ferro sumó su cuarta caída seguida al perder 1 a 0 con Platense y se mantenía con 8 puntos.

Se empareja todo

Justamente en la siguiente fecha Columbian recibió a San Lorenzo, el 11 de agosto. Era un rival directo y de ganar el equipo de Barracas, se colocaría a un punto del Cuervo, con un partido menos.

Fue empate 1 a 1 y como Argentino de Quilmes confirmó su recuperación venciendo a Platense 1 a 0, el cuadro de Barracas volvió a quedar solo en la última posición, con 5 unidades.  Argentino (Q) quedaba con 6, San Lorenzo, Defensores y Estudiantil Porteño tenían 8.  Ferro logró volver a sumar al empatar en su cancha con Sportivo Barracas 0 a 0 y llegaba así a los 9 puntos, 4 por encima de Columbian.

El 18 de agosto Columbian disputó ante Atlanta el último partido como visitante y logró sumar su primer punto, pues empató 0 a 0 con el Bohemio.

Argentino de Quilmes también empató, con lo cual las posiciones quedaron más equilibradas con Columbian con 6 puntos, Argentino (Q) 7, San Lorenzo y Defensores 8 y Estudiantil Porteño, Tigre y Ferro, con 9.

Otra polémica

Cuando Columbian derrotó por 5 a 2 a Independiente el 30 de agosto, quedó la sensación que la recuperación del equipo de Barracas sería completa. Dos conjuntos separados por un abismo en cuanto a los desempeños y posibilidades determinaban un resultado completamente inesperado, como tituló La Argentina en su edición del 31 de agosto. Agrega la crónica que Columbian obtuvo un triunfo “relativamente fácil”.

El libro “Alma Roja”, escrito por el historiador de Independiente, Claudio Gustavo Keblaitis, arroja mayor claridad cuando describe lo que fue “una verdadera y lamentable sorpresa… Independiente fracasó deplorablemente en todas sus líneas, especialmente en la defensa cuyos integrantes estuvieron realmente desconocidos… Parecía increíble, nunca se había visto jugar con tal desgano y menos acierto a los representantes de Independiente”.

Argentino de Quilmes no jugó en esa fecha, con lo que Columbian lo superó en la tabla, quedando el Mate con 7 puntos, mientras que Columbian alcanzaba a Defensorescon 8 unidades, aunque el equipo de Belgrano debía 4 cotejos. Con idéntica cantidad de partidos jugados (15), San Lorenzo se ubicaba con 10 puntos y Ferro, que en esa fecha se rehabilitó y venció 1 a 0 a Estudiantil Porteño, sumaba 11.

Columbian supera a Ferro

El 8 de septiembre Columbian recibió a Argentino de Quilmes en un partido clave por la permanencia y lo venció 1 a 0 con gol de Dannaher a cinco minutos del epílogo. Si bien el desarrollo del partido no tuvo irregularidades, al menos según la crónica de La Argentina, el equipo visitante actuó bajo protesta por la actuación del delantero Olivieri en Columbian, quien asistiera justamente a Dannaher en el único gol del partido.

De confirmarse la victoria de Columbian, Argentino de Quilmes quedaba virtualmente condenado por reunir 7 puntos a falta de 4 jornadas. Columbian sumaba 10 (con 3 partidos pendientes) y Ferro, que había logrado un valioso empate 0 a 0 en su visita a Estudiantes en La Plata, tenía 12 puntos, a falta de 3 fechas.

En la siguiente jornada, jugada el 15 de septiembre, Columbian recibió a Defensores de Belgrano, con el que igualó 1 a 1 en un partido sin controversias, más allá de que el local seguía alineando a Héctor Olivieri en su equipo.

Como Ferro no jugó ese día, el conjunto de Barracas se ubicó a un punto del equipo verdolaga (pero con un partido más), al que enfrentaría tres días más tarde.

El 18 de septiembre, efectivamente, Columbian recibió a Ferro en su estadio volviendo a incluir al jugador que era objeto de protesta, Olivieri, quien además marcó el único gol del partido, cuyo desarrollo había sido favorable al local.

Columbian quedaba con 13 puntos y un partido por jugar, superando a Ferro, que tenía 12 a falta de dos partidos.  El equipo de Barracas había remontado una desventaja de 7 puntos respecto a su rival, encadenando una serie de cuatro triunfos, cuatro empates y una sola derrota desde entonces.

Para agregar dramatismo a la definición del segundo descenso, a la protesta de Argentino de Quilmes, se agregarían las de Atlanta y Ferro, siempre por lo que se consideraba era una indebida inclusión del jugador Héctor Olivieri.

El escritorio condena a Columbian

El 18 de agosto se había jugado el primero de los partidos protestados, entre Columbian y Atlanta, y hacia fines de septiembre el Consejo Divisional aún no se había expedido en relación a la supuesta mala inclusión de Olivieri.

En ese contexto, y después de 25 días de su derrota en Barracas, el 13 de octubre, Ferro se presentaba a disputar su partido pendiente visitando a Tigre. El equipo verdolaga necesitaba al menos un empate para alcanzar a Columbian, pero su desempeño fue malo esa tarde y cayó ante un discreto rival por 1 a 0, dejando pasar una chance clave de poder defender su posición en la categoría en la cancha, más allá de lo que dijeran los escritorios.

Hubo que esperar dos semanas más, la última de octubre, para conocer la decisión del Consejo Divisional: la resolución consideraba incorrectamente incluido al jugador Héctor Olivieri y por lo tanto Columbian perdía los partidos ante Argentino de Quilmes, Defensores de Belgrano y Ferro (nada se resolvía respecto al partido con Atlanta) y además se le descontaban 6 puntos adicionales.

La contundente medida implicaba el descenso inmediato de Columbian, que quedaba con solo 2 puntos. Argentino de Quilmes pasaba a sumar 9, y con tres fechas pendientes, albergaba todavía alguna esperanza de alcanzar a Ferro, que quedaba con 14 puntos y con una fecha pendiente, prácticamente salvado.

En este contexto se jugó el 1° de noviembre uno de los partidos que Argentino de Quilmes tenía pendiente, y como fue derrotado por Sportivo Barracas, quedó decretado su descenso.

Así, el 3 de noviembre el match entre Ferro y Boca se jugó con cierta seguridad del público de Caballito de que tenía asegurada la permanencia, aunque aún estaba pendiente de resolución un recurso de reconsideración planteado por Columbian y había cierta especulación de que prosperara a favor del equipo de Barracas.

Ferro empató con Boca, que iba tercero, 1 a 1 y así, en caso que a Columbian le devolvieran los 11 puntos, quedaría igualado con el equipo de Barracas, al que le faltaba disputar el último encuentro con el subcampeón, River.

El escándalo final

Aún sin una resolución del Consejo Divisional al recurso de reconsideración planteado por Columbian, este equipo recibió a River en su cancha el 10 de noviembre en lo que era su última presentación del campeonato.

Pese a jugar con uno de los animadores del torneo, y a la postre subcampeón, Columbian derrotó a River por 2 a 1 en medio de un partido polémico, en el que Olivieri -el jugador por el cual pesaba la sanción impuesta a Columbian- actuó y colaboró con una asistencia, y en el que el referí ignoró un gol legítimo a favor de River en el segundo tiempo, que generó la protesta del elenco riverplatense, siendo expulsado un jugador millonario por ese motivo.  Tras el partido, River decidió también elevar su queja al tribunal.

Pero la mayor estafa estaba por venir.  En la siguiente semana, el Consejo Divisional decidió anular la sanción impuesta semanas atrás a Columbian.  En una larga resolución que incluía veinte considerandos, se argüía que la reglamentación de los pases internacionales, que la Confederación Sudamericana de Fútbol había sancionado en diciembre de 1916, no había sido notificado fehacientemente a los clubes, y entonces se dejaba sin culpabilidad al club Columbian.

Así, y sin más partidos por jugar, Columbian recuperaba los 11 puntos y pasaba a cosechar 15, dos más que Ferro que, con 13, quedaba condenado a descender.

El delegado de Ferro ante el Consejo Divisional de la Asociación Argentina de Football manifestaría que su equipo había sido víctima de una persecución y que Ferro se retiraría de la Asociación.

Asimismo, el 20 de noviembre se dio a conocer una carta de Independiente cursada ante el Consejo Divisional pidiendo la anulación del descenso de Ferro.

A pesar de estos intentos, el 27 de noviembre el Consejo Divisional le pedía a la comisión directiva de Ferro que ratificara o rectificara la posición manifestada por el delegado y rechazaba de plano la carta de Independiente.

La respuesta de Ferro fue inmediata: el 28 de noviembre envió una nota donde ante la hostilidad sistemática por parte de la Asociación, el club resolvía desafiliarse.

Como si a pesar de la injusticia cometida, la Asociación no quisiera perder su posibilidad de tener la última palabra, el 7 de diciembre deliberaba rechazando la nota enviada por Ferro el 28 de noviembre, y a su vez resolviendo la expulsión de la Asociación Argentina de Football a Ferro.

La semilla de la escisión de 1919

Mientras Ferro protestaba por la injusticia cometida por la Asociación Argentina de Football, varios de los demás clubes asentían con la posición del equipo verdolaga, como quedó de manifiesto por la carta enviada por Independiente.

La decisión final de expulsar al conjunto de Caballito de la AAF despertó la desconfianza en muchos otros delegados.

Aún estando reciente este episodio, se supo que Columbian iba a ser cooptado por Almagro, que hasta entonces militaba en Intermedia (Segunda), para usufructuar la plaza con su nombre.  Como esto no estaba permitido, el adquirente se inscribió como Sportivo Almagro, lo cual fue aprobado por la AAF, lo que generó el escándalo.

Ya en 1919 ocurrió otro hecho arbitrario en el cual la AAF perjudicaba a Vélez, en ese entonces en la primer categoría de ascenso, llamada División Intermedia, con un descuento de ocho puntos producto de una supuesta mala inclusión generada a partir de un error del Tribunal de Penas, que suspendió a un jugador que no había sido expulsado.  Junto a Vélez protestaron esta medida Racing, River, Independiente, Estudiantil Porteño, Platense y Quilmes, hasta que ante la indiferencia de la AAF, el 22 de septiembre crearon la Asociación Amateurs de Football (AAmF).

En la AAF quedaban Boca y Huracán, que se quedarían con los 8 torneos organizados hasta la reunificación de 1927.

Una reacción muy oportuna

Como se indicó, la decisión de Almagro de comprar la plaza a Columbian para jugar en Primera desde 1919, parece haber sido un factor político clave en la inesperada reacción deportiva que el conjunto de Barracas tuvo en la segunda parte del torneo de 1918.

Está claro que si Columbian descendía, los planes de Almagro de comprar una plaza en Primera se hubiesen truncado.

El entonces caudillo político Miguel Ortiz de Zárate, que luego sería dos veces diputado nacional por el radicalismo, representaba en la AAF al club Almagro y además era delegado representando a la División Intermedia, segundo escalón del fútbol argentino de aquella época y en la cual militaba Almagro.

Según la revista Crack, Ortiz de Zárate hizo hasta lo imposible durante ese 1918 para que su Almagro ascendiera a Primera División, hurgando en las planillas de los rivales para encontrar jugadores inhabilitados y obtener puntos en el escritorio, como finalmente lo logró ante Quilmes y Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires. Así, y sustentado naturalmente también en una gran campaña, Almagro accedió a la final con Eureka, la cual perdió.

Se forjó entonces la negociación mencionada, ya en el verano. Almagro se fusionó con Columbian y se adoptó el nombre de Sportivo Almagro, para eludir la reglamentación de la AAF. En medio de un cambio de autoridades, la AAF aprobó la venta encubierta, lo cual no dejó de desatar una crisis en el organismo, renunciando su presidente y vicepresidente.

De cualquier modo, Ortiz de Zárate cumplía su anhelo de ver a su Almagro en Primera, reemplazando a Columbian en el torneo que se iniciaría en 1919. Es inevitable por lo tanto sospechar si la reacción del equipo de Barracas durante el tramo final del torneo de 1918, firmemente apoyada en arbitrajes y decisiones de la AAF polémicos, fueron solamente eso, es decir, situaciones muy controvertidas, o si respondían a un manejo de influencias que el caudillo radical venía urdiendo como plan B para obtener la ansiada plaza en Primera.

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